Violet Myers nació el 23 de junio de 1997 en Los Ángeles, California. De ascendencia mexicana y filipina, creció en un entorno multicultural que marcó su personalidad y su posterior presencia en la industria del entretenimiento para adultos. Desde pequeña mostró interés por las artes escénicas, aunque su camino hacia el mundo del cine para adultos no fue planeado. Tras trabajar en empleos convencionales, decidió explorar su sexualidad y su faceta más extrovertida, lo que la llevó a dar el salto a la industria en 2018, con 21 años.
Su debut oficial se produjo bajo el sello de la agencia Mofos, donde rápidamente llamó la atención por su energía inagotable y su actitud desinhibida. En sus primeros meses, Violet trabajó con productoras como Brazzers, Reality Kings y Naughty America, acumulando experiencia y construyendo una base de seguidores leales. Su estilo combina una apariencia inocente con una intensidad sorprendente en escena, rasgo que la diferencia de otras intérpretes de su generación. Para 2020 ya era considerada una de las actrices emergentes más prometedoras del medio.
Con una estatura de 1.57 metros y una figura curvilínea, Violet Myers encarna el arquetipo de la spinner latina. Su cabello castaño oscuro, ojos marrones y su característico tatuaje en el antebrazo derecho (una rosa con el nombre «Violet») la hacen fácilmente reconocible. En el set destaca por su versatilidad: puede interpretar papeles tanto sumisos como dominantes, y se ha especializado en escenas de chica a chica, así como en producciones interraciales. También es conocida por su capacidad para improvisar diálogos naturales, lo que aporta autenticidad a sus actuaciones.
A pesar de su corta trayectoria, Violet ha sido nominada en varias ocasiones a los premios AVN y XBIZ. En 2021 obtuvo el galardón de Mejor Actriz Revelación en los NightMoves Awards, consolidando su posición en la industria. También ha participado en campañas promocionales de marcas de lencería y juguetes sexuales, expandiendo su presencia más allá del cine. Su cuenta de Instagram reúne a más de 400.000 seguidores, donde comparte su vida cotidiana y clips detrás de cámaras.
Violet Myers mantiene una comunicación cercana con sus fans a través de plataformas como Twitter y OnlyFans, donde publica contenido exclusivo y realiza transmisiones en vivo. En entrevistas ha declarado que fuera del set disfruta de la lectura, el yoga y pasar tiempo con su perro, un bulldog francés llamado Coco. Aunque prefiere mantener su vida amorosa en privado, ha mencionado que se considera bisexual y que su círculo social está formado mayoritariamente por colegas de la industria.
Con más de 150 escenas filmadas hasta la fecha, Violet Myers no muestra señales de desaceleración. Planea incursionar en la dirección y producción de sus propios proyectos, así como colaborar con marcas de moda alternativa. Su objetivo a largo plazo es construir un imperio digital que le permita diversificar sus ingresos y seguir siendo una referencia dentro del género adulto, pero siempre desde una perspectiva honesta y autogestionada.